Archivos para abril, 2014

El tercer chimpancé“El registro arqueológico nos permite datar la «reinvención» de la agricultura en una época posterior al gran salto adelante, en los últimos diez mil años. La transición de la caza y la recolección a la agricultura suele considerarse como el paso decisivo en el progreso de la humanidad, por cuanto permitió asegurarse la fuente permanente de alimentos y el tiempo de ocio que eran requisitos previos del desarrollo de la civilización moderna. No obstante, al estudiar con mayor detenimiento esa transición se llega a una conclusión muy distinta: para la mayoría de las personas, la transición a la agricultura se tradujo en enfermedades infecciosas, malnutrición y acortamiento de la vida. En lo que respecta a la sociedad humana en general, la transición empeoró la condición de las mujeres e introdujo la sociedad de clases. Más que ninguno de los hitos que marcan el camino de la condición simiesca a la humana, la agricultura combina inextricablemente las causas del ascenso de la humanidad con las de su caída.” pág. 198

El tercer chimpancé“Todos los rasgos definitorios de la humanidad parecen estar ausentes en los animales, incluso en nuestros parientes más próximos, de lo que debe deducirse que surgieron después de que nuestros ancestros separasen su camino del de los demás chimpancés, hace unos siete millones de años.

En primer lugar, nos ocuparemos de los orígenes del lenguaje hablado, elemento que, como ya se ha sugerido, pudo muy bien ser el detonante del gran salto adelante y es generalmente aceptado como una de las diferencias básicas que nos separan de los animales.

Entre los rasgos culturales que distinguen a los humanos, el arte tal vez sea el logro más elevado. Un abismo parece separar el arte humano, que supuestamente se crea por puro placer y no contribuye en modo alguno a la perpetuación de nuestros genes, de cualquier comportamiento animal.” pág. 196-197

El tercer chimpancé“…si los únicos rasgos que distinguieran a los humanos fueran los determinados genéticamente, no sobresaldríamos entre los animales ni representaríamos una amenaza para nuestra propia supervivencia y la de otras especies.

Lo que nos confiere nuestra cualidad de especie única son los rasgos culturales basados en esos fundamentos genéticos, por cuanto en ellos radica nuestro poder. Entre los hitos culturales de la humanidad se incluyen el lenguaje, el arte, la tecnología basada en la utilización de herramientas y la agricultura. Pero si nos detuviéramos en esos factores, que son motivo de orgullo, tan solo obtendríamos una visión unilateral y autocomplaciente de nuestra singularidad. La arqueología nos demuestra que la introducción de la agricultura fue un avance ambivalente, ya que acarreó serios perjuicios para algunos a la vez que beneficiaba a otros. Y también rasgos exclusivos de la humanidad de carácter totalmente negativo, como el abuso de sustáncias químicas. Ahora bien, la drogadicción no constituye una amenaza para la supervivencia de la espeice humana, como es el caso de otras dos prácticas culturales: el genocidio y el exterminio masivo de otras especies. Ante estos fenómenos se plantea lan incómoda cuestión de decidir si se trata de aberraciones patológicas ocasionales o si, por el contrario, son rasgos tan característicos de la humanidad como aquellos que despiertan nuestro orgullo.” pág. 195-196

El tercer chimpancé“Dado que el objetivo básico del proceso evolutivo es la trasnmisión genñetica entre generaciones, sobrevivir cuando se agota la capacidad reprodutora es una rara excepción en otras especies. La naturaleza programa la muerte de tal modo que coincida con el final de la etapa fertil, puesto que a partir de entonces la regeneración del organismo no produce ningún beneficio evolutivo. El que las mujeres estén programadas para vivir varias décadas después de la menopausia, y los hombres para alcanzar edades en las que, por lo general, ya no se dedican a procrear, es una excepción que requiere ser explicada

A diferencia de los simios, los niños se desarrollan lentamente y son incapaces de alimentarse incluso después del destete, y ello supone que la muerte de una mujer de una tribu de cazadores- recolectores que tuviera hijos pequeños acarrearía un alto riesgo de que estos también murieran. En aquel entonces, las madres de varios hijos se jugaban la vida de su prole cada vez que daban a luz. Dado que la inversión realizada en la prole aumentaba con la edad de los hijos, y que el riesgo de morir en el parto también aumentaba con la edad de la made, las probabilidades de ganar el juego iban empeorando a medida que la madre se hacía mayor. Cuando se tienen tres hijos saludables y todavía dependientes, ¿por qué arriesgarse a tener un cuarto hijo?

El empeoramiento progresivo de las probabilidades de supervivencia probablemente dio lugar, mediante la selección natural, a la menopausia con objeto de proteger la inversión previa de la madre en su prole.

…debe concluirse que el hecho de que los humanos actuales gocen de una vida más prolongada que los simios, no se debe exclusivamente a las adaptaciones culturales, como pueden ser los utensilios para adquirir comida y defenderse de los depredadores; se funda asimismo, en dos adaptaciones biológicas, la menopausia y el aumento de las inversiones en mecanismo de reparación. Ya se produjeran precisamenteen el momento del gran salto adelante o con posterioridad, esas adaptaciones biológicas se cuentan entre los cambios de la historia de la vida que permitieron el ascenso del tercer cuimpancé a la categoría de humano.” pág. 187-188-189

El tercer chimpancéla función de la selección natural es ajustar el gasto relativo de energía invertido en las reparaciones y en la reproducción con objeto de maximizar la capacidad reproductora sobre la base de la duración de l vida animal de que se trate. La solución varía de una especie  otra en función de factores como el riesgo de muerte accidental, la biología reproductiva y los costes de los distintos tipos de reparaciones orgánicas.  ” pág. 183-184

El tercer chimpancéEl ritmo lento del envejecimiento es un factor importancia crucial para el estilo de vida humano como el matrimonio, el ocultamiento de la ovulación y los demás rasgos del ciclo vital examinados en los capítulos previos. Y esto es así por cuanto nuestro estilo de vida se funda en la transmisión de la información. La cantidad de información transmisible fue aumentando a medida que se desarrollaba el lenguaje, y hasta la invención de la escritura, los ancianos fueron los depositarios de la información y la experiencia acumuladas, papel que aún siguen en las sociedades tribales actuales… Así pues, la prolongación del tiempo de vida ha sido un factor importante en nuestro ascenso de la condición animal a la humana. ” pág. 174

  • Un estudio internacional enmienda la teoría de la migración única
  • Hubo dos, la primera hace 130.000 años y dio lugar a los aborígenes australianos y melanésicos

 Madrid 21 ABR 2014 – 20:57 CET

Un análisis de la diversidad genética y de las medidas craneales de 10 poblaciones africanas y asiáticas indica que los humanos se dispersaron fuera de África en dos tandas, y que la primera de ellas fue mucho antes de lo que se pensaba. La segunda migración, que dispersó a los humanos por el norte de Eurasia hace 50.000 años, viene a corresponder con lo que se conocía hasta ahora como la única salidafuera de África.Pero, según el estudio de la Universidad de Tubinga, fue precedida por una migración muy anterior, que empezó hace 130.000 años, y de la que proceden los actuales aborígenes australianos y pobladores de Papúa-Nueva Guinea y las islas de la Melanesia.

La idea simple de que la humanidad que vive fuera de África procede de una pequeña población que salió de ese continente hace 50.000 años está sufriendo notables revisiones. Primero como consecuencia de hallazgos arqueológicos que han revelado la presencia de humanos en Arabia y Oriente Próximo antes de esa fecha. Y segundo, por las comparaciones de los genomas de las poblaciones actuales de todo el mundo, que revelan un cuadro bastante más complicado de lo que se pensaba. Y no solo por los cruces de los humanos modernos con neandertales y denisovanos.

Los científicos han analizado la diversidad genética de 10 poblaciones

El consenso actual es que nuestra especie, el Homo sapiens, se originó en África hace de 100.000 a 200.000 años —según datos paleontológicos y los genéticos—, pero su dispersión posterior por África y el resto del mundo es objeto de controversia. “Nuestros resultados apoyan una dispersión inicial hacia el este por el sur del continente asiático que empezó tan pronto como hace 130.000 años, y otra posterior hacia el norte de Eurasia hace 50.000 años”, dice la directora de la investigación, Katerina Harvati, del Centro Senckenberg de Evolución Humana de la Universidad de Tubinga. Presenta el estudio en PNASjunto a colegas de la Universidad de Ferrara y el Museo Nacional de Historia Natural de París.

Harvati y sus colegas han estudiado múltiples individuos (entre 10 y 215) de 10 de las poblaciones esenciales para discriminar entre los posibles modelos de dispersión de los humanos modernos: habitantes nativos de Australia (aborígenes), Asia central, África oriental, Japón, Melanesia,negritos del norte de Filipinas (aeta/agta), Nueva Guinea, norte y sur de India y Sudáfrica.

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