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genes, pueblos y lenguas¿Por qué cabe esperar un parecido básico entre la evolución biológica y la lingüítsica?

En efecto, si una palabra puede durar miles de años, un gen puede permanecer sin cambios durante millones de años y a veces miles de millones de años. Pese a estas diferencias, las similitudes entre las dos evoluciones siguen siendo importantes.

Pero hay que dejar claro que no existe ningún motivo para pensar que los genes influyan en la posibilidad de hablar una u otra lengua. El hombre moderno posee, desde su nacimiento, la capacidad de aprender cualquier lengua conocida, y la lengua materna es el resultado de una casualidad individual: el lugar y el grupo social de nacimiento. La estructura de todas las lenguas modernas tiene una complejidad comparable, y las lenguas de los grupos étnicos que viven en un nivel económico primitivo no son, ni mucho menos, más “primitivas” que las nuestras. Si hay un efecto de interacción entre genes y lenguas, son más bien éstas las que pueden influir en los genes, en el sentido de que una diferencia de lengua enre dos poblaciones puede disminuir sus intercambios genéticos, aunque sin anularlos.

La evolución lingüística es un caso particular de evolución cultural, un tema al que dedicaré el siguiente y último capítulo. Ahora nos interesa entender cómo es que existe un paralelismo entre dos evoluciones tan distintas. La explicación es muy sencilla. Dos poblaciones aisladas entre sí se distinguen desde el punto de vista tanto genético como lingüístico. El aislamiento, debido a las barreras geográficas, ecológicas y sociales, impide ( o hace menos probables) los matrimonios entre las dos poblaciones, y por lo tanto también el intercambio genético. Entonces las poblaciones evolucionarán independientemente y se volverán distintas. La diferenciación genética aumentará regularmente con el paso del tiempo. Podemos esperar exactamente lo mismo desde el punto de vista lingüístico: el aislamiento reduce o anula los intercambios culturales, y las dos lenguas también se diferencian. Aunque los cálculos del tiempo de separación entre dos lenguas, mediante la glotocronología, a veces dejan bastante que desear en cuanto a su precisión, en general se observa un aumento de la diferencia lingüística o genética a medida que se prolonga el aislamiento. Por lo tanto, tiene que haber una correspondencia básica entre el árbol lingüístico y el árbol genético, pues reflejan la misma historia de separaciones y aislamientos evolutivos.

La sustitución total de una lengua se ve facilitada por una fuerte presión política organizada. Estas circunstancias son bastante extraordinarias, por lo que a menudo las interacciones entre los pueblos no comportan cambios de lengua. Lenguas distintas habladas en países vecinos pueden permanecer invariables durante milenios, aunque mientras tanto los genes experimentan una sustitución parcial, que a veces continua hasta ser casi total. Es difícil decir en qué punto se encuentra la sustitución del genoma original por el de los vecinos debida al flujo génico, pero sin duda tiene que ser importante. En otros casos la sustitución génica es casi completa, no así la lingüística. Dos poblaciones que hablan lenguas khoisánidas en Tanzania (hadza y sandawe) ya no tienen genes de los khoisan, pero son bastante pequeñas y vivieron rodeadas de bantúes durante miles de años, un período suficiente, con un intercambio genético modesto, para que se lleguen a reemplazar más del 90 por 100 de los genes originales.

Resumiendo, la sustitución de las lenguas no es la única causa de perturbación del paralelismo entre evolución genética y lingüística que se observa actualmente. Los genes también pueden ser reemplazados. Los vecinos geográficos siempre están dispuestos a los intercambios genéticos, con la limitación de que, en general, estos intercambios son comunes solo entre vecinos muy cercanos, es decir, sobre todo allí donde las periferias de grupos sociales o políticos distintos se tocan o se mezclan.”

genes, pueblos y lenguasUna reconstrucción de la historia genética y lingüística del mundo tiene que ser necesariamente incompleta, porque hoy por hoy quedan numerosas lagunas y zonas dudosas. De todos modos lo podemos intentar, a sabiendas de que es muy hipotética, con algunos puntos claros y otros bastantes inseguros, mero ejercicio de la imaginación.

  1. Desde el noroeste de África parte una expansión en una época sin precisar, quizás hace 70.000-75.000 años. Sigue la costa meridional de Asia. Quedan pocas huellas de descendientes de estas poblaciones en la India y el sureste asiático: predravídicas en la India, negritos en las islas Andamán, en Malaysia, y en Filipinas.
  2. Del sureste de Asia parten dos ramas: hacia el norte, Vietnam y China; hacia el sur, Nueva Guinea y Australia, siempre por la costa.
  3. Fechas de llegada: en Australia 60.000 – 55.000 años; en China (Liujiang, Guangxi) 67.000. Origen de australianos, papúas (Nueva Guinea), mongoloidesmeridionales.
  4. Continuación de la navegación a lo largo de la costa oriental de Asia hacia el norte; el movimiento de poblaciones desde la costa hacia el interior origina las poblaciones del noroeste aiático (chinos del norte, coreanos, japoneses, mongoles, buriatos, koriacos, yakutos, chukchi, etc.)
  5. Primer paso por beringia, hace entre 50.000 y 30.000 (¿por tierra firme? Quizá costeando, si la tierra de Beringia solo permaneció emergida hace 25.000 – 10.000 años).
  6. Entre 50.000 y 30.000 años atrás, comienzo del poblamiento de Asia Central y Asia del noreste, a partir del este de Asia.
  7. Entre 45.000 y 40.000 años atrás, comienzo del poblamiento de Oriente Próximo a partir del sur de Asia y del norte y este de África.
  8. Hace unos 40.000 años, comienzo del poblamiento de Europa desde el sureste (Oriente Próximo) y del este (Asia central), y el de América desde el noroeste asiático.

En África los khoisan dan origen a los africanos del noreste y los pigmeos en África central a los que hablarán las lenguas nigerkordofanas y nilosaharianas al norte del ecuador.

La familia lingüística más antigua es la que hoy se denomina khoisan. Quienes hablan  hoy estas lenguas probablemente descienden del primer grupo de hombres modernos.”

genes, pueblos y lenguasla evolución lingüística es muy rápida, y con un análisis más superficial parece que las lenguas más alejadas no tienen ningún parecido entre sí. El paso del tiempo es responsable de cambios fonéticos que pueden ser muy grandes; a menudo también hay cambios semánticos, y ambos dificultan la reconstrucción de los parecidos. La gramática también evoluciona, aunque por término medio lo hace más despacio, y por lo tanto permite reconocer parecidos más antiguos. Pero, bajo la presión de unos cambios rápidos, una lengua llega a ser incomprensible en un plazo bastante corto. Los romanos no entenderían las lenguas que descienden del latín y hoy se hablan en uropa. Tras una separación de 5000 o 10000 años, las palabras que muestran un parentesco reconocible se reducen a un 20 o un 10 por 100. Por suerte, algunas palabras y ciertas partes de la oración poseen una velocidad evolutiva más lenta, y facilitan la reconstrucción de parentescos a veces muy lejanos. Pero cada cambio lingüístico tiene efectos en otros niveles, lo que dificulta el análisis. En una lengua, como observan los lingüistas, “todo está atado junto” (tout se tient).

Antes de pasar a otro asunto, quiero citar el hecho de que hay cinco o seis lenguas que no han encontrado sitio en las 17 familias de Ruhlen (ni en casi ninguna otra clasificación). Una de estas “islas” lingüísticas ya nos resulta familiar: es el vasco o euskera. Hablada por unos 25 000 franceses y millón y medio de epañoles, esta lengua es probablemente un residuo de un período preneolítico, y quizá descienda de las lenguas habladas por los Cro-Magnon de hace 25 000 años y por los primeros europeos modernos que descendían de ellos. Pero desde luego ha cambiado de tal forma que los vascos modernos y los Cro-Magnon no se entenderían.

En cuanto al origen de las lenguas del hombre moderno, no se pueden dar fechas seguras. Aunque hubiera habido más de un origen, existe una estructura común a todas las familias, y esto quizá sea suficiente para pensar que las lenguas habladas hoy descienden de una o varias de las que se hablaban en África en la época de la expansión del hombre moderno, de modo que África habría sido el punto de partida tanto de las poblaciones como de las len guas modernas. Esta fecha puede variar entre 70 000 y 150 000 años.”

 

 

genes, pueblos y lenguasLas expansiones en la historia del hombre moderno

Sabemos que el hombre moderno, en un período que empezó entre 60.000 y 70.000 años atrás, alcanzó un nivel de capacidad técnica que le permitió extenderse rápidamente por toda la superficie del globo y adaptarse a la vida en medios muy variados. Para poder acometer esta empresa tuvo que pasar de una técnica más antigua de fabricación de los utensilios de piedra, llamada musteriense, a otra nueva, característica del hombre moderno, llamada auriñaciense… La expansión por el mundo hoy habitado estuvo acompañada de un crecimiento demográfico continuo. A la mayor velocidad de crecimiento conocida en el hombre, la población se multiplica por dos cada veinte años. El crecimiento a esta velocidad puede durar muy poco, yq que en un siglo las dimensiones demográficas aumentarían 32 veces, en dos siglos 1000 veces, y en cuatro siglos un millón de veces. Sería una verdadera explosión. Hoy día más de la mitad de los seres humanos se multiplica a un ritmo cercano al máximo posibles…

La vida humana, hasta hace 10.000 años, estuvo regulada por las costumbres de los cazadores-recolectores, que no producían su comida como lo hacemos hoy (a excepción de la pesca, que sigue explotando casi exclusivamente la producción natural), sino que tenían que contentarse con lo que se encuentra en la naturaleza. Sus costumbres reproductoras, muy oportunamente, les hacína tener pocos hijos, por lo que su crecimiento demográfico era lento. No tenemos una idea precisa del número de individuos que poblaban la Tierra hace 100.000 años, cuando una parte de África estaba habitada por seres humanos bastante parecidos a nosotros, a los que se ha llamado hombres anatómicamente modernos. Según ciertos indicios, basados en la variación genética que se aprecia actualmente, se ha podido calcular con distintos métodos que el nivel demográfico de la población humana se situaba entre 10.000 y 100.000 individuos. Este es tambien el tamaño que mantiene a una especie como la nuestra fuera del peligro de extinción.

El crecimiento demográfico, que empezó en el lugar de origen, se propagó rápidamente. Al final de la expansión debía de haber por lo menos cinco veces la población inicial, si consideramos cada continente como equivalente a los otros cuatro. Pero en ese período hubo muchas innovaciones tecnológicas que probablemente posibilitaron unos valores más altos de densidad de población.

 

Expansión paleolítico

Nota JCG: Este mapa no es del libro.

Mi hipótesis preferida es que además del transporte, el progreso del lenguaje facilitó mucho la gran expansión del Paleolítico. Es posible que los antepasados más lejanos del hombre ya tuvieran una forma primitiva de lenguaje, pero que su desarrollo fuera más tardío y probablemente solo alcanzara con el hombre moderno, antes del comienzo de su explosión demográfica de los últimos 100.000 años, un grado de perfección parecido al de todas las lenguas habladas actualmente.”

 

 

Las lenguas indoeuropeas, que se hablan hoy en casi toda Europa y en buena parte del Asia meridional, no se propagaron mediante la gran migración neolítica inicial que, hace unos 8.000 años, extendió la agricultura y la civilización desde Oriente Próximo hasta la península ibérica. El mayor estudio del ADN antiguo realizado hasta la fecha parece descartar esa teoría y confirmar, en su lugar, la idea más antigua de que esos lenguajes provienen de otra migración también masiva pero mucho más reciente (de hace 4.500 o 5.000 años) que provino de las estepas del norte del mar Negro. Esta cultura de ganaderos era mucho más agresiva que la de los antiguos agricultores, y su gran vehículo expansivo fue el recién inventado carro de cuatro ruedas.

vía Las lenguas indoeuropeas se propagaron sobre ruedas | Ciencia | EL PAÍS.

“Hoy sabemos que hay una estrecha correlación entre la biodiversidad y la diversidad de lenguas.”

explica Juan Carlos Jimeno Martín, antropólogo.

“En definitiva, podemos asegurar que hay una correlación entre nuestra supervivencia como especie gracias a la diversidad humana y la posibilidad de sobrevivir en el mundo manteniendo la diversidad biológica en el planeta. Ambas diversidades van juntas, caminan de la mano, se necesitan mutuamente.”

Víctor M.Toledo y Narciso Barrera-Bassols llaman a recordar (desde su acepción original del latín “re-cordis”, “volver a pasar por el corazón”) la importancia ecológica de las sabidurías tradicionales, o la memoria biocultural:

“En última instancia es en esas sabidurías milenarias, largamente ignoradas, desvalorizadas o mal interpretadas, donde se encuentran las claves para remontar la actual crisis ecológica y social desencadenada por la revolución industrial, la obsesión mercantil y el pensamiento racionalista.”

Y explican esta correlación entre la diversidad biológica y la lingüística:

“Cada lenguaje hablado representa un modo único de comprender la experiencia humana, el universo natural y el mundo entero. Los idiomas resumen toda la pluralidad de la humanidad. Como un código de acción social, el lenguaje es usado por los seres humanos para establecer un diálogo negociado con el mundo social y el mundo natural”

Las áreas del mundo con alta riqueza biológica y las áreas de alta diversidad de lenguas coinciden.

Doce países contienen el 54% del total de las lenguas: Papua Nueva Guinea, Indonesia, Nigeria, India, Australia, México, Camerún, Brasil, Zaire, Filipinas, Estados Unidos y Vanuatu.

Y siete son los países considerados megadiversos lingüística y biológicamente. Éstos incluyen tres islas: Indonesia, Papua Nueva Guinea y Australia; y cuatro grandes países continentales: China, México, India y Zaire (R.D. del Congo).

Y sus lenguas son, en su inmensa mayoría, lenguas orales. Por eso, los conocimientos se transmiten de manera oral a otros grupos o a las nuevas generaciones, y la pérdida de los idiomas locales significa irremediablemente la pérdida de los principales medios de transmisión de la memoria biocultural.

La mayoría de los lingüistas estiman que el 50% de las 6.500 lenguas restantes del mundo habrá desaparecido a finales de este siglo (aunque, algunos llegan a situar esta cifra en el 90%).

Los idiomas suelen alcanzar el punto de crisis después de ser desplazados por otro social, política y económicamente dominante, cuando esa lengua es clave para acceder a puestos de trabajo, educación y oportunidades y se percibe la lengua materna como un obstáculo potencial para el éxito en la vida.

vía Una antropóloga en la luna: blog de antropología.: Los últimos hablantes de lenguas amenazadas y la biodiversidad..

genes, pueblos y lenguasEl cerebro humano aumentó continuamente hasta Homo sapiens, hace unos 300.000 años, cuando su crecimiento,  juzgar por las dimensiones del cráneo, se detuvo... Conocemos bien la diferencia entre nosotros y nuestros vecinos más cercanos en la evolución, los grandes simios. La innovación importante que distingue al hombre de estos primos lejanos fue la comunicación, posibilitada por un lenguaje, bastante rico y refinado.

No existen lenguas “primitivas”; las 5000 que hoy existen en la Tierra son igual de ricas, por lo menos en potencia. Cualquier persona dotada de una inteligencia normal… puede aprender perfectamente cualquier lengua, si lo hace a una edad lo bastante temprana. Pero los niños que han pasado sus primeros cuatro, cinco o seis años sin aprender ninguna, por falta de enseñanza, ya no pueden alcanzar el conocimiento perfecto de ninguna, cualquiera que sea. Si la enseñanza empieza aún más tarde puedes ser incapaces de articular palabra. Todo esto no tiene nada que ver con el estudio de un segundo idioma, que se puede aprender a cualquier edad, después de dominar la lengua materna. Solo hay una limitación en el aprendizaje de una segunda lengua: después de la pubertad, a casi todos les resulta muy difícil aprender a pronunciar sonidos de la lengua extranjera que no existen en la suya. He aquí una buena razón para introducir la enseñanza de lenguas extranjeras en primaria y secundaria. Por desgracia, la mayoría de los gobiernos hacen caso omiso de esta regla casi absoluta.”