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Los cerebros están organizados para procurar el bienestar y para buscar alivio ante cualquier incomodidadel circuito para la autopreservación y el rechazo del dolor se encuentra en el origen de los valores más elementales: los valores de permanecer vivo y bien.

Cuando los cachorros están amenazados, su bienestar le importa a la hembra tanto como su propio bienestar, y por consiguiente es capaz de emprender acciones correctivas. El dolor y el miedo, sus emociones homeostáticas que conforman el sentimiento y la motivación, se activan cuando el bienestar de sus cachorros está amenazado. Es como si el círculo dorado del “yo” se ampliara hasta incluir a “mis” indefensos cachorros.

Los pasos cruciales que nos llevan a una variedad de tipos de sociabilidad (el cuidado de los demás), que es un rasgo típico de los mamíferos, dependen de los mecanismos neuronales y corporales que “maternalizan” el cerebro de los mamíferos hembra, que a su vez depende de los neuropéptidos como la oxitocina (OXT) y la vasopresina arginina (VPA), junto con otras hormonas. Es casi seguro que estos mecanismos no fueron, en un principio, seleccionados para servir a una serie amplia de finalidades sociales, sino que sólo pretendían asegurar que la hembra contara con los recursos y la motivación necesarios para amamantar, defender y, en términos más generales, dedicarse al bienestar de sus indefensos pequeños hasta que pudieran valerse por sí mismos. Los mamíferos cuyo circuito los preparaba para el cuidado de su descendencia registraban un mayor índice de supervivencia de sus crías que los que se mostraban más negligentes en su cuidado.”

El neurocientífico Vilayanur Ramachandran describe las fascinantes funciones de las neuronas espejo. Sólo recientemente descubierto, estas neuronas nos permiten aprender comportamientos sociales complejos, algunos de los cuales se formaron los cimientos de la civilización humana tal como la conocemos.

le bonobo dieux et nous“¿quién dice que la moral es, o debe ser, diseñada racionalmente? ¿Y si ella está anclada en los valores emocionales, como lo pensaba Hume?

Ciertos valores están integrados a nuestra manera de ser. A veces creemos que la biología se sitúa enteramente del lado “ser” de la ecuación moral. De hecho, todo organismo persigue objetivos. La supervivencia es uno de ellos, la reproducción también, pero hay igualmente metas más inmediatas, como mantener sus rivales lejos de su territorio o evitar las temperaturas extremas.

Los animales sociales “deben” entenderse. La moral humana se desarrolla a partir de la sensibilidad hacia los demás y de una toma de consciencia: para disfrutar de los beneficios de la vida colectiva, tenemos que hacer compromisos y tener en cuenta a los otros.

En su libro Braintrust, Patricia Churchland utiliza  de el “ser” y del “debería ser” para explicar como la evolución nos a predispuesto a la moralidad:

Desde el punto de vista biológico, las emociones fundamentales son el medio por el cual la Madre Naturaleza nos hace actuar como debemos hacerlo con prudencia. Las emociones sociales son una manera de conseguir que actuemos en sociedad como deberíamos, y el sistema de premios/castigos es un medio de aprender a utilizar las experiencias pasadas para mejorar nuestros resultados sobre los dos planos.”

“No sabemos todavía demasiado a cerca de las capacidades de los grandes simios, tanto en cautividad como en el medio natural, pero estos últimos años hemos hecho algunos progresos. Esta claro que ellos son mucho menos egoístas de lo que habíamos supuesto, y  tal vez más humanos que el sacerdote o eclesiástico medio.

Los chimpancés están dispuestos a ayudar a los demás, pero también ellos tienen en cuenta las necesidades específicas del otro. 

En el TEDx Usc, David Logan, profesor de negocios, nos habla a cerca de los 5 tipos de tribus que los humanos naturalmente formamos — en escuelas, lugares de trabajo, inclusive en el departamento de licencias para conducir. Al entender nuestras tendencias tribales compartidas, podemos ayudarnos unos a otros a ser mejores personas.

“La mayor parte del tiempo,  los machos chimpancés se entienden bien, y están de hecho más preparados que las hembras para reducir las tensiones mediante una larga sesión de aseo con su mayor rival. Guardar rencor no es una actitud de los machos