Posts etiquetados ‘Toma de decisiones’

Mi objetivo en estas páginas es explicar lo que es probable que sea cierto acerca de nuestra naturaleza social, y qué es lo que implica a la hora de ofrecer  una plataforma neuronal de conducta moral. Según explicaré más adelante, la plataforma en cuestión es solo un punto de partida; no constituye toda la historia de los valores humanos. Las práctica sociales y la cultura en términos más generales no constituyen el foco de atención de este libro, aunque por supuesto tienen una gran importancia en los valores con los que vivimos ls personas.

La hipótesis de trabajo es que el tránsito del mundo social depende en gran medida de los mismos mecanismos neuronales —motivación e impulso, recompensa y predicción, percepción y memoria, control de impulsos y toma de decisiones—. Estos mismos mecanismos pueden emplearse para tomar decisiones físicas o de carácter social; para construir un conocimiento del mundo o de la sociedad, como por ejemplo, qué personas son irascibles o cuándo se espera de mí que comparta el alimento o defienda al grupo de los intrusos o me enfrasque en una pelea.”

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Un equipo de investigadores usa la cooperación descentralizada de los insectos sociales para diseñar autómatas capaces de construir estructuras complejas de forma autónoma y no jerárquica

A diferencia de las catedrales humanas, las termitas levantan sus termiteros sin necesidad de un plano general de la obra ni una jerarquía en la construcción. Y alguna de las torres de sus nidos son 500 veces más grandes que los insectos que las levantan. Inspirados en su inteligencia colectiva, unos ingenieros estadounidenses han diseñado robots capaces de construir torres, pirámides y castillos de forma descentralizada y autónoma.

Las termitas y otros insectos sociales, como abejas, avispas y hormigas, colaboran siguiendo su propia versión del piensa globalmente, actúa localmente. Son capaces de operar de forma descentralizada y reaccionando a cambios en su entorno más inmediato para construir sus nidos. Entre las primeras se han encontrado algunos termiteros catedrales con una ocupación de 1.000 m3. Es lo que el entomólogo francés Pierre-Paul Grassé llamó estigmergia, una forma de colaboración basada en unas pocas reglas implícitas (que pueden ser señales químicas como las feromonas, cambios en la temperatura o pequeñas alteraciones en el medio físico).

Siguiendo ese modelo de acción colectiva descentralizada, investigadores de dos institutos de la Universidad de Harvard han creado sus robots TERMES. Equipados con una serie de sensores para detectar su entorno o la presencia de otros robots, los ingenieros les grabaron la imagen final de la estructura que deseaban y una serie de reglas básicas de comportamiento: coger un ladrillo, detectar el hueco más próximo, escalar de uno en uno o detenerse ante la cercanía de otro robot y poco más. Mediante una serie de algoritmos, ellos solos pudieron levantar varias estructuras estables y sin que aquello degenerara en un atasco de robots.

Leer más en: Robots inspirados en las termitas levantan castillos sin necesidad de plano ni capataz | Materia.

“No es solamente que los simios conozcan su lugar; ellos saben a que atenerse si violan la regla. Toda jerarquía social es un gigantesco sistema de inhibiciones, y es eso seguramente lo que ha preparado el terreno a la moral humana, ya que ella es uno también.

El control de las pulsiones es crucial.

Cuando una francesa acusó a Dominique Strauss-Kahn de agresión sexual, ella no pudo abstenerse de adjuntar que él se comportó como «un chimpancé en celo»”. Cuando los humanos pierden el control de sus pulsiones, sentimos la necesidad de compararlos con los animales ¡Un terrible insulto… para el chimpancé!

En el TEDx Usc, David Logan, profesor de negocios, nos habla a cerca de los 5 tipos de tribus que los humanos naturalmente formamos — en escuelas, lugares de trabajo, inclusive en el departamento de licencias para conducir. Al entender nuestras tendencias tribales compartidas, podemos ayudarnos unos a otros a ser mejores personas.

 

miniatura de la noticiaENTREVISTA | Pablo Herreros

  • Pablo Herreros busca soluciones a la crisis en los orígenes del ser humano
  • ‘Lo que preocupa a las empresas lleva con nosotros millones de años’
  • ‘El portazo del jefe es como la clásica demostración de fuerza del chimpancé’
  • ‘Hay primates que se preocupan más por el grupo que algunos que conocemos’

Rodrigo Terrasa | Valencia

Actualizado martes 23/10/2012 16:38 horas

Si alguna vez ha llamado gorila a su jefe, tranquilo, no hay peligro de ERE. Está usted hablando en términos rigurosamente científicos. “Los directivos de empresas se comportan como lo hacen los chimpancés”. Lo dice Pablo Herreros, sociólogo, antropólogo, primatólogo, experto en psicología de las organizaciones y director científico del programa de Inteligencia Emocional para la Fundación Eduard Punset.

Herreros ha estado en Valencia participando en la sexta jornada TMT (Talento & Management Tendencias), un programa de charlas en las que se invita a la reflexión sobre lo que hace que una organización sea excelente: aprender y emprender.

El plan que ha traído Herreros es tan sencillo como volver a los orígenes del ser humano para encontrar las soluciones a la crisis. En los primates está la clave de casi todo. “Esa es mi propuesta, la mayor parte de los asuntos que preocupan a las corporaciones de esta era no son nuevos para la evolución humana, llevan con nosotros millones de años. Temas como el liderazgo, la resolución de conflictos o la motivación son conceptos de moda en todos los departamentos de recursos humanos de las empresas españolas. Se trata de recuperar muchas de las funciones originales que cumplían esos comportamientos y ponerlas en práctica”, explica.

Para cada concepto, Herreros encuentra un ejemplo con monos, macacos o chimpancés como protagonistas. “Los primates nos ofrecen muchas pistas sobre el origen de algunos de los comportamientos que son básicos en las organizaciones del siglo XXI: cooperación, trabajo en equipo, liderazgo, innovación… Los chimpancés nos han permitido conocer qué derechos y deberes tiene un líder, es el responsable de la toma de decisiones, resuelve conflictos, lleva a los recursos disponibles y reparte entre el grupo para asegurarse de que el resto le apoyarán en su empresa, en su acción”.

El problema, según el primatólogo, es que los humanos nos hemos distanciado de esos comportamientos básicos. Hemos dejado de “cuidar” las relaciones. “Nos hemos olvidado de que asuntos clave en las empresas como la cooperación o el trabajo en equipo emergen de una buena relación. No se puede pedir cooperación, primero hay que cuidar las relaciones y de ahí surge la cooperación y el liderazgo, cuando el grupo permite a uno que tome las decisiones por el resto”.

Leer más en: ‘Los directivos de empresa se comportan como chimpancés’ | Valencia | elmundo.es.